Domingo, 10 de abril de 2011

En pleno paisaje serreño, en el término municipal de Guarromán, concretamente en la Hacienda Peragón, situada en el camino de El Altico, la Orden de Caballeros de la Cuchara de Palo, celebró su capítulo número ochenta y cuatro, dedicado a la gastronomía andaluza y el aceite de oliva, que en esta ocasión rindió homenaje al Flamenco y a la Dieta Mediterránea, recientemente designados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.
En este capítulo, que así se denomina en esta peculiar orden gastronómica a cada una de sus reuniones, celebrado el sábado 2 de abril de 2011, se degustaron entre otros platos unos harapos (andrajos) con liebre y perdiz, que realizó magistralmente el comendador Santiago Villar, así como una caldereta de cordero segureño, que preparó el comendador Matías Álvarez, y unos gurumelos (hongo “amanita ponderosa”) de la sierra de Huelva, que el escritor y gastrónomo Francisco Casas Delgado, autor del libro “Don Picoco de los Cerros: Señor de los Fogones, viajero incansable y anfitrión amable” preparó con mucho acierto culinario.
El presidente y maestre prior de la Orden, José María Suárez Gallego, anunció la creación de los llamados “miembros 2.0” que serán los integrantes de la segunda y tercera generación de comendadores de la Cuchara de Palo, y que estará integrada por el sector más joven de la institución. El flamenco estuvo representado por el cantaor carolinense, Juan de Dios Romera, que contó con el acompañamiento a la guitarra de José Cortés “Joselete”. El acto contó con la asistencia del alcalde de Guarromán, Antonio Almazán; el jefe provincial de la Unidad de Policía Autonómica, José Antonio Muñoz; el empresario Miguel Peragón; representantes del grupo La Toja; y miembros de colectivos políticos, culturales y sociales.
Texto y foto de Silverio Fernández.
Por: La Cuchara de Palo | Capítulos ordinarios y extraordinarios | Comentarios (0) | Referencias (0)
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Mentenimiento El Archeópterix